Los sucesos de Bágua (Perú)


Los pueblos originarios de América Latina siguen siendo perseguidos y asesinados (cientos de miles en las últimas décadas), sus mujeres violadas, generalmente por miembros del ejército o paralelos en zonas de conflicto. Amenazados y deslojados por la fuerza de sus selvas ancestrales, de las que se apoderan los distintos gobiernos, que entregan a transnacionales norteamericanas y europeas, principalmente, para su explotación maderera, minera, petrolera... Los beneficios millonarios de tanta barbarie nunca han repercutido en estas etnias, que siguen empobrecidas y marginadas desde que el predador occidental las invadió a sangre y fuego.




Actualmente su lucha por la supervivencia continúa en la Amazonia invadida.




Los sucesos de Bágua (Perú) son un triste ejemplo de persecución implacable, al igual que en Colombia y otros estados sureños. La información mediática oficial sobre los hechos fué sesgada y manipulada, debiendo retractarse (relativamente) y posteriormente, tras las verificaciones y visualizaciones informativas (no todas) que se hicieron públicas. Pero poco ha cambiado desde entonces.






Santiago Manuin Valera es un líder indígena de los pueblos awajún y wampis, con el cargo de Presidente del Comité. Obtuvo el premio Reina Sofía, España, por su labor en defensa de los derechos humanos y del medio ambiente.




Durante la represión policial recibió una ráfaga de ocho balazos en el cuerpo cuando intentaba mediar en el conflicto. El Primer Juzgado Penal de Utcubamba emitió orden de captura en su contra, Según la agencia Servindi, es acusado de “homicidio calificado y otros”, en agravio del efectivo policial “Jorge Luis Calle Roque y otros”. Sin embargo, la orden no indica claramente a qué “otros” se refiere.




El dirigente indígena peruano Shapion Noningo, denunció en su día que debido a la suspensión de las garantías constitucionales en Bagua y a las dificultades para comunicarse con esa localidad es difícil determinar la cifra definitiva de personas fallecidas.