Mentiras y Verdades sobre Libia y Gadafi


 De la investigación sobre el asesinato de Gadafi, de quiénes avisaron de su ubicación a los rebeldes, las torturas anteriores a su muerte y demás etcéteras, que inicialmente reclamó la ONU y algunos países, nunca más se supo.

Algo que si fue verdad tras las rebeliones populares de Túnez, Egipto o Yemen... todas sin un final claro todavía hoy, es que en algunas ciudades de Libia, principalmente en Benghazi, pero también en la capital Trípoli, existieron algunas manifestaciones pacíficas contra el poder cuasi absoluto de Gadafi, con mas de 40 años en el poder, y que ya tenía preparada su sucesión hacia alguno de sus herederos (lo cual no es muy democrático), poder que también recelaban otras tribus mas marginadas de Libia. 

También fueron verdad las declaraciones que a voz en grito realizó Gadafi y todos-todas escuchamos desde tantas emisoras de radio o tv y de sus amenazas de entrar a sangre y fuego en cada aldea y cada casa a quienes osaran hacerle frente. Algo que Occidente y sus medios de información a medias supieron aprovechar muy bien. A partir de ahí el oportunismo de Occidente y sus aliados se hizo patente. 

Periodistas amenazados en Trípoli

El gran error de Gadafi (no el único), fue ese gran ego que ostenta, esa especie de bipolaridad endiosada. No obstante, las verdades a medias que la OTAN y países aliados (entre ellos España), han ido contando en todos los medios de comunicación hasta ahora, hasta ayer mismo, son bastante vergonzosas, ya que según otras fuentes de información alternativas, ahora mismo ha habido amenazas por parte de la OTAN, hacia el periodista Thierry Meyssan, fundador de la red Voltaire y atrapado en Libia, el cual, y según sus tesimonios e investigaciones acusó a la OTAN de indiscriminadas  matanzas de civiles en Libia. 

Agencias de información rusas, ya hace meses informaron de ciertas mentiras difundidas por los mass media generalistas sobre la represión y las matanzas atribuidas en exclusiva a los leales a Gadafi, y que aseguraban que desde sus satélites de comunicación pudieron verificar la falsedad de esas informaciones. Pero poco se dijo, y menos se visualizó en el resto de nuestro mundo. Tampoco del millón de personas que en manifestaciones multitudinarias salieron a las calles en apoyo de Gadafi. Al igual que otras informaciones sesgadas y que al mundo occidental le parecían alucinantes, como las que hiciera Gadafi de que la OTAN estaba ayudando a fracciones yihadistas.

Hoy. Hipócritas del Mundo. Como ayer


En todo caso parece ser que a los ex afortunados hijos y herederos del multimillonario Gadafi se les ha acabado, de momento, su vida de lujo (nada socialista o de solidaridad con los pobres del mundo) de otros tiempos. Al resto de hipócritas gobernantes europeos les quedará el recuerdo de su ex amigo, el estrafalario, mujeriego, islamista, socialista, panarabista etc., al que hace tan poco le reían las gracias.

Mientras tanto, las venganzas, torturas (también al hijo de Gadafi) y otras hierbas apestosas se siguen cocinando en la nueva dictadura, a la que gustosamente ayudó Occidente. Algunas tajadas petroleras habrán sacado.